Huelva - Nuestra Señora de la Cinta Coronada

Imagen Hermandad

Su origen se remonta al siglo XVIII, aunque la antigüedad tanto de la devoción popular como de la Hermandad arranca del siglo XV.

Sobre el año 400 un hombre llamado Juan Antonio, zapatero de profesión, viniendo de Gibraleón sufrió un fuerte dolor en el costado, cayó al suelo e invocando a María Santísima por su Natividad halló un cinto en el suelo y atándoselo sanó y siguió su camino.

Cuando llegó a su casa se lo contó a su mujer y a un amigo pintor que tenía en casa recogido, de nombre Pedro Pablo. En acción de gracias, y construyendo una pequeña capilla en el lugar del milagro, pintó una Señora sobre la pared de la misma sentada con el niño en su regazo desnudo con unos zapatitos; en recuerdo por los que el zapatero les regalaba a los niños pobres el día de Navidad, y con una Cinta en la mano recordando el milagro del dolor, con una Granada en la mano que representa todas las virtudes que Dios puso en esa gran Señora.

En el siglo VIII, con la invasión musulmana, se escondió la imagen derribando la capilla y tapandola entre malezas y un muro falso la imagen bendita.

Hacia 1400, cuando un pastor llamado Francisco Pedro traía a Huelva reses para lidiar, un toro bravo lo puso en peligro y el pastor trepando sobre unas malezas que allí había se derrumbó parte de un muro y quedó al descubierto la Santísima Virgen, el pastor dio cuenta del milagro a las autoridades y cuando llegaron a lugar se encontraron al toro arrodillado ante la imagen.

Al poco tiempo un onubense prisionero en tierras musulmanas, hablaba con la virgen invocando su libertad. Un musulmán al escucharlo, le preguntó al cautivo que con que mujer hablaba, a lo que él respondió que era Nuestra Señora de la Cinta, que le salvaría llevándolo a su tierra. El moro lo echó sobre un arca, y lo subió a un barco, echó un gallo al que le corto el cuello. Lo cerró con unos pilares de mármol. Y le dijo que cuando el gallo cantase la mujer con quien hablaba le salvaría. El moro se quedó dormido y al despertarse escucho la gallo cantar y viéndose en tierra extraña vio una capillita con una imagen de la Virgen y sacando al cautivo le dijo en tu tierra estamos y la Señora te ha salvado, el onubense dio cuenta a las autoridades.

Viendo el riesgo que había de inundaciones se decidió trasladar el muro de la Virgen a la parte mas alta del cabezo, llevándola en procesión. Al llegar arriba se construyó un santuario en su honor y el moro recibió las aguas del bautismo.

Esta devoción, y su santuario, también está relacionada con el descubrimiento colombino en el sentido de constituir una devoción bastante extendida entre la marinería de la zona. Por otra parte el propio Cristobal Colón al encontrarse en una situación apurada el 3 de marzo en su viaje de vuelta hizo promesa de peregrinar en camisa a este santuario y así lo cumplió el almirante a su regreso.

La imagen primitiva y Titular de la Hermandad es una pintura mural de técnica mixta, fresco con repintes de temple al huevo y pan de oro, cuyo soporte es el muro frontal del presbiterio. La Virgen de la Cinta es Alcaldesa Perpetua de la ciudad desde 1956, fue nombrada Patrona de Huelva en 1964, y fue Coronada canónicamente por el Cardenal Martínez Somalo, camarlengo de Su Santidad el Papa, el 26 de septiembre de 1992. Posteriormente la imagen de Nuestra Señora de la Cinta presidiría la Solemne Eucaristía que Su Santidad el Papa Juan Pablo II ofició en la Avenida de Andalucía en 1993.

Imagen mural de Nuestra Señora de la Cinta:

En la imagen mural aparece la Virgen sentada, mirando a la izquierda del espectador, con su mano derecha soporta en el regazo al niño sentado. Con la izquierda presenta una granada entreabierta. El Niño aparece desnudo, aunque calzado, sosteniendo en su mano derecha la cinta, mientras que con la derecha parece querer tomar la granada.

Imagen Procesional.

La imagen procesional es una escultura de busto redondo, en madera policromada, del círculo de Benito Hita del Castillo, de hacia 1760. Muestra en su brazo derecho al Niño, mientras que el izquierdo sostiene la granada. En su indumentaria presenta una túnica con adornos de flores, ajustada por un cíngulo dorado. Se cubre con un manto de idénticos adornos. El Niño, desnudo y calzado, porta en sus manos la cinta dorada.

Tanto la corona como la granada de oro se realizaron en los talleres de Ripoll en Córdoba en 1922, enriquecida por Marmolejo en 1977, año en que el mismo Marmolejo ejcutala ráfaga y media luna de oro. Los zapatitos de oro del Niño son de Jesús Domínguez de 1960. La cinta de oro del niño también es de Ripoll de 1922. La corona de plata que actualmente luce para la bajada es de José María Carrasco.

Fue realizado en 1940 en el taller de Manuel Seco Velascoe, nriquecio mas tarde en el repujado por Jesús Domínguez en 1963. Los candelabros actuales son de Jesús Domínguez del año 1963, y fueron premio nacional de orfebreria. El paso fue restaurado en 1992 por Marmolejo. El paso posee faldones azules bordados por Rafael Infantes, y otros de apliques en terciopelo burdeos realizadas en los talleres de bordado Rincon.

La imagen baja de su Santuario del Conquero cada tercer domingo de Agosto a una parroquia céntrica de la cuidad, en la actualidad la Concepción donde se le realiza la Novena y el día 6 es la Ofrenda Floral.

El día 7 realiza Procesión Solemne hasta la Catedral de la Merced donde en la  mañana del día 8 de Septiembre realiza solemne Función Principal de Instituto. Ya por la tarde realiza el Traslado Popular hasta su Santuario del Conquero por el recorrido tradicional, esta procesión es conocida por los onubenses con el nombre de ´La Subida´.